Ayer volviste a colarte en mis sueños, ¿porque tuviste que hacerlo? Yo siempre he sido feliz escondido en los bosques de mi imaginación, parajes grises y sombrios por donde apenas entra la luz cuando la luna se llena para guiar a los soñadores que se separan del camino. Recorro a mis anchas los senderos que yo mismo he formado, y me escondo en los huecos de los arboles para atemorizar a aquel que se adentra con mis brillantes ojos, pero por alguna extraña razón te tuviste que entrometer, ahora han desaparecido los arboles y la bruma, solo veo un verde paraje y no tengo donde esconderme, si, esconderme del mundo, de la vida que tu representas y no me preguntes porque, ya sabes que soy amigo de la soledad y me muevo entre las sombras.
En cambio tu has tenido que inundar con tu presencia cada uno de mis rincones favoritos, llenando de luz y calor hasta el más oscuro y tétrico de mis secretos, ahora solo me tumbo sobre la hierba fresca a observarte, embelesado y siento que no soy yo. Te diré quien soy yo, yo soy el silencio, soy el principe de las sombras, despreciado por muchos y temido por todos, no me dejo dominar por mis sentimientos y seguiré buscando en lo mas hondo de mi alma el lugar idoneo para descansar, una gruta humeda y oscura donde envilecer mi corazón y desertarte de mi memoria, a ti y a cualquier persona que intente significar algo para mí y si es necesario me arrancaré el corazón para no sentir calor alguno y poder encerrarme en mi mismo, así que alejate, alejate por favor y deja que vuelva la sombra y la niebla, el frio y la oscuridad, porque solo así encontraré la paz y tu mirada nunca más volverá a doblegar mi voluntad.
martes, 26 de junio de 2007
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