miércoles, 23 de mayo de 2007

CADENAS DE PAPEL

Livianas y suaves eran las cadenas que le ataban a esta vida, se asemejaban, en cierto modo, a un ancla que le mantenía varado a este planeta tan azul y triste. Su espíritu no se sentía preso de su propia vida porque tenía la certeza de que podría romperlas en cualquier momento y acabar con todo y es por eso que tambien había momentos en los que sentía miedo, ya que, tal era su fragilidad que podrían rasgarse o deshacerse en una fracción de segundo y por eso solía aferrarse a ellas con todas sus fuerzas intentando, eso si, no perderse detalle del viaje.

En otras ocasiones sin embargo, se movía con suma temeridad, tal vez olvidaba por un momento que sería muy sencillo separarse de ellas y que luego desaparecerían para siempre y entonces era cuando recordaba a todas aquellas personas que habían perdido sus cadenas cuando el camino había apenas dado comienzo o aquellos a los que se las robaron de manera injusta y se volvía a agarrar con fuerza con la convicción de que desperdiciar su vida sería como defraudar a aquellos que no tuvieron tanta suerte.

Ciertamente esos grilletes de celulosa podrían llegar a apretar, no tenía la menor duda, de hecho ya le habían robado el aliento en más de una ocasión, pero siempre se podía uno liberar de la presión y seguir adelante, era cuestion de equilibrio decía, lograr que la balanza se mantenga neutral, ya que él tampoco había creido nunca en la felicidad plena, solo en el equilibrio entre lo bueno y lo malo, algo que te hiciera creer en tus posibilidades, sin dejarte indefenso ante la adversidad.

Un día sin embargo la balanza sufrío un desequilibrio sobrecogedor y toda su fuerza de espíritu se esfumo de un plumazo, el intentó sobreponerse pero una perenne tristeza comenzo a dominar cada uno de sus actos y las lagrimas que afloraban cada noche terminaron por debilitar esas cadenas hasta que al final se deshicieron convirtiendose en una pasta gris que pronto dejó de ser tangible y fué entonces cuando llegó el final que nunca podría haber esperado.

La vida se le fue de las manos y cuando quiso darse cuenta no había vuelta atras y es que la linea que separa la vida de la muerte es delgada...

... y de papel.

domingo, 13 de mayo de 2007

BONITO COLOR

Bonito color ¿no crees?, es una especie de color frío que libera mis sentidos, está tan cerca y a la vez tan lejos que diría que nunca podré llegar a tocarlo y sin embargo esta noche lo rocé sin querer, quiero pensar que se trata del color de la esperanza, pero, ¿puede ser la esperanza un sentimiento tan frío?, no, pero es que es tan bonito...

Sigo pensando, pienso, me mantengo espectante...

¡Lo tengo! será el miedo, si, debe ser el miedo, el miedo debe ser un color frío, pero el miedo... ¿acaso el miedo no anula tus sentidos?, ¿acaso no te hace huir?, no, no sentí miedo...

Sigo pensando...

... pero es que es tan bonito y tan frío, es una sensacion como cuando ves nevar desde tu ventana, deseas estar fuera cubierto de nieve, pero algo te dice que estas mejor en tu refugio.

No sabría decirte, llevo largo rato aqui y no me parece que vaya a desenmascarar ese color que me tiene tan embelesado, es tan frío y a la vez tan bonito... Deseo volver a tocarlo, lo deseo tanto... Tengo la certeza de que no podría tocarlo durante mucho tiempo, es algo que se toma en pequeñas dosis, diría que una exposición prolongada desencadenaría una serie de acontecimientos para los que nadie esta preparado...

Escucha, podría ser... si, creo que ahora lo comprendo, es tan bonito y a la vez es tan frío, es...


... es la soledad amigo.

lunes, 7 de mayo de 2007

LA CIUDAD QUE LLORA

La noche anterior pude ver como la ciudad lloraba, no se que razones tendria ni porque espero al crepusculo para hacerlo, pero ahi estaba, vertiendo sus dulces lagrimas sobre nosotros, nosotros que rara vez nos sentimos conmovidos por el sufrimiento ajeno. ¿Acaso esperaba unas palabras de consuelo por parte de los que en ella habitamos? Yo creo que no, mas bien se compadecia de aquellos que nacimos y crecimos en su seno, de aquellos que tomo en adopcion sin preguntar su procedencia y de aquellos que descansan en sus entrañas con la falsa esperanza de un nuevo despertar. Ella se ha percatado de nuestra infelicidad, de como se esfuman nuestras vidas cuando apenas han dado comienzo y de como buscamos los sueños casi siempre en el lugar equivocado. Entonces llora, llora porque no puede hacer otra cosa que ver pasar el tiempo, llora porque observa a una generacion tras otra cometer los mismos errores, llora de rabia por no poder escapar de ese silencio, un silencio que se impone en penitencia a todos aquellos que se atreven a desafiar al paso del tiempo, llora por la noche, en la intimidad, para no perturbar a los que habitamos en ella y seguira llorando por siempre, porque es al anochecer cuando desnudamos nuestra alma y se puede asomar a nuestros sueños.